Porque Quiero, porque puedo y porque me lo merezco…!

4BEC8669-7FD8-4FF9-A992-0FB2175310CC

Cuando empecé mi relación con flamantísimo eramos un par de muchachitos de 18 y 19 años que nos faltaba mucho por camino por recorrer y mucha malicia por aprender; pero hubo algo que me llamó la atención, además de que me parecía muy guapo y es que él (al igual que ahora nuestro hijo de esa misma edad), era como un viejito en el cuerpo de un pela’o, no le gustaba mucho el arrepinche, ni las multitudes, ni el bullicio y era hasta cascarrabias y ermitaño, pero eso me encantaba, porque siempre he pensado que para “arrepinchosa”, conversadora y eléctrica: YO, esas cualidades en un hombre son peligrosas.

Y recuerdo claramente que pensé muchas veces: “uy! Pero que aburrido, que pereza!, no hay como hacer amigos y estar rodeada de gente”; él me decía: “solo me basta contigo y sería feliz viviendo en un bosque o en una apartada casita de playa en una isla”, a lo que yo le respondía: “eres un loco, tu jamás me sacarás de la ciudad, soy citadina”.

En la medida que pasan los años y en la medida que he sufrido una y otra y otra desilusión por parte de gente que en su momento consideré amigos, socios, buenos compañeros, panas, garras o como lo quieran llamar, comprendí que las mejores compañías del mundo entero son nuestras 100% fieles mascotas, en el real amor de nuestras vidas y cuando llegan los hijos, en los hijos. El resto de la gente, desde parientes para arriba se te puede voltear en cualquier momento y queda uno mirando para el techo sin saber que hacer.

A la gente la mueve “los intereses”, qué puedes darle tu?, que ellos quieran para sacar provecho o sencillamente soy tu amigo mientras que todo está cool, si te pasa algo y tengo que ayudar chao chao besitos besitos. Nada es gratis señores, nada.

Admiro muchísimo algunos conocidos que tengo que tienen amistades desde infancia, que han sido vecinos o compañeros de colegio que son inseparables e incondicionales hasta el tuétano, esa gente que se quiere más que si fuesen familia. Pelean como perro y gato pero fieles de su amistad como nunca.

En una profunda conversación que tuve una vez con una persona sabia, me dijo: “cuando desees preguntarte quien es tu real y verdadero amigo, pregúntate si te quedas en carretera abierta a dos horas de la ciudad a pie sin carro, a quién llamarías que tengas la certeza que te va auxiliar??.

Con dolor en el alma siento que aún a estas alturas de mi vida no hay nadie, y ojo! Que tengo gente que sé que me quiere, pero soy consciente y he escaneado a todo mundo a mi alrededor, de verdad no creo que haya ninguno que me iría a buscar jajajaja, creo que las excusas serían extensas. Los únicos dos que sí hirían sin chistar son flamantísimo y mi madre.

Luego de dos décadas y pico con él les digo que es una gran verdad que a uno se le pegan las cosas de la pareja o aprendes a apreciar las cosas sencillas de la vida, ahora soy yo la que quiere irse a vivir a la casita de playa a la isla lejana jejejejeje, en la ciudad cada vez hay más stress, menos gente en la que puedas confiar y deseos de salir huyendo.

Hoy conversaba con una persona que adoro y a pesar de ser menor que yo, me ha regalado en algunas ocasiones buenos consejos; y me decía que cuando una puerta se cierra, aunque yo piense que es la super oportunidad de mi vida; mejor deje que se cierre porque luego se me van a abrir dos y con mejores oportunidades. Lo que pasa es que soy impaciente, lo reconozco y como todo impaciente a veces me frustro.

Al final tengo TANTO que agradecer al cielo, principalmente por todas esas puertas que se cierran; ya que luego de un tiempo me entero de unos tamales y digo: “wao!! De la que me salvé”. Y también agradecer por toda esa gente que sin ser pariente, ni amigo sino simplemente conocidos, cuando menos acuerdo me extienden la mano y me ayudan desinteresadamente; me regalan unas gotas de sabiduría en los momentos que más lo necesito, eso no puede ser otra cosa que intervención divina a una mujer que a veces se desespera y quiere mandar todo por un tubo.

Esas palabras me ayudan a seguir adelante, a saber que soy valiosa y que al menos a alguien le importo por ratitos; porque hay cientos de miles de personas que no tienen ni eso.

Creo firmemente que soy afortunada, hago lo que me gusta porque quiero, porque puedo y porque me lo merezco.

 

Anuncios

1 comentario en “Porque Quiero, porque puedo y porque me lo merezco…!”

  1. Palabras muy sabias, resultado de la experiencia de vivir cada día, siempre recibimos sorpresas buenas o malas y algo aprendemos de la gente que nos rodea. Hay pruebas de fuego entre las amistades y la misma familia. Me encantaron tus palabras cito “porque quiero, porque puedo y porque me lo merezco ” todos debemos aplicarlas jejeeje.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s