La Indomable…

No en vano en nuestro libro sagrado habla muchas veces sobre el problema que representa para el ser humano la lengua; sí como lo leen, nuestra lengua insensata, que nos sirve en ocasiones para difundir mensajes positivos y ayudar a otros. Pero bastante que nos mete en problemas difíciles de resolver. Claro porque «quien recoge el agua derramada?» Pues nadie.

Llevo años haciendo campaña a mis hijos con frases como: «Somos dueños de lo que callamos y esclavos de lo que hablamos», otra que les digo mucho es «en boca cerrada no entran moscas». Evidentemente tratando de evitarles amargos momentos como algunos que me ha tocado vivir a mi por andar de más comunicadora, aconsejadora, transaparente, sin filtro y en ocasiones impulsiva e imprudente.  Sigue leyendo «La Indomable…»