El mal necesarioooo🤷🏼‍♀️

Cuando mi generación viviamos aun en casa de nuestros padres, que todavía existían nanas interioranas que se encariñaban con los niños y prácticamente los  criaban como propios y habían asistentes del hogar que hacían todos los oficios con juicio, y respeto hacia sus jefes, súbitamente se convertían como en parte de la familia y para nuestros ojos todo en casa marchaba sobre ruedas, todo se daba por sentado (camas hechas, comida lista y calentita, ropa limpia y planchada en el closet lista para usar) iban más allá; hacían recorderis de cosas por hacer y algunas eran hasta alcahuetas (mi primera nana fue una de las personas que mas he querido, me crió los primeros años) y luego llegó mi otra nanita que todavía es inseparable con mi mamá, ya son muchos años y muchos cuentos, hasta nos ha ayudado cuidando los hijos mios y de mi hermana cuando hemos tenido urgencias. Esa persona de mucha confianza a quien le entregamos lo más preciado con total certeza de que me puedo ir a la “conchinchina” y estará todo perfecto.  Sigue leyendo “El mal necesarioooo🤷🏼‍♀️”